La validez es el argumento estructurado de que la interpretación y el uso propuestos de las puntuaciones están justificados por evidencias. No es un único coeficiente, informe u opinión experta.
De la afirmación a la evidencia observable
Definir la interpretación, el uso y las consecuencias previstos. Explicitar después las garantías necesarias: contenido representativo, procesos de respuesta adecuados, puntuación fiable, estructura interna defendible, relaciones externas pertinentes y consecuencias aceptables.
Analizar el examen como sistema
Examinar especificaciones, desarrollo y pilotaje de ítems, ensamblaje, administración, ajustes, puntuación, establecimiento de cortes, resultados, recursos y seguridad. Una debilidad en un eslabón puede limitar la interpretación sustentada por toda la cadena.
Utilizar métodos adecuados: dificultad y discriminación, acuerdo y severidad de evaluadores, fiabilidad o generalizabilidad, error estándar, consistencia de clasificación, análisis de subgrupos e impacto diferencial.
Declarar las limitaciones y actuar sobre el uso
El informe técnico debe indicar procedencia de datos, tamaños de muestra, datos faltantes, métodos, incertidumbre, limitaciones y decisiones. Los resultados sin contexto favorecen la sobreinterpretación.
Supervisar consecuencias previstas e imprevistas, reclamaciones, recursos y usos indebidos previsibles. Los cambios sustanciales o usos perjudiciales requieren investigación y acción proporcional, incluida la revisión de orientaciones, límites o alcance.
